Suponíamos que estábamos viviendo en una de las urbanizaciones más seguras de la isla, pero la realidad es que en diez días once casas han sufrido robos o intentos, y lo más escalofriante es que con gente en el interior de las casas,todas situadas en la misma calle y en un espacio de cien metros. Mi pregunta es: ¿dónde está la seguridad que pagamos cada mes y dónde están las fuezas del Estado que pagamos cada año con nuestros impuestos?
Mi asombro es que cada día, cuando abro el periódico, veo que ha habido, en un mismo día, cuatro controles de alcoholemia en una ciudad tan pequeña como Ibiza, y mientras tanto los cacos se ríen a carcajadas, desvalijando una urbanización donde las calles no están iluminadas y las cámaras de videovigilancia siguen sin conectar. Pero, eso sí, las comunidades de propietarios están al día en sus cobros porque si no te mandan una notificación por abogado y te aplican recargo del 15 por ciento.
Creo que todos los habitantes de la urbanización tienen derecho a la misma seguridad, ya poseas un apartamento o una mansión. Mi única petición es que por favor pongan remedio rápido para que nos podamos sentir seguros de nuevo, ya que sería una pena tener que abandonar esta urbanización tan bonita y especial, donde me siento muy a gusto desde hace años.
Posdata: esta carta no pretende ser una crítica dura, sino constructiva para poner un remedio rápido a este problema.