Un vendedor de discos falsos empuja a los policias y causa destrozos en un bar. A quemarropa, a medio metro de la trifulca, este servidor y amigos contemplamos perplejos cómo un supuesto policía de paisano, sin identificarse en ningún momento, convida a sentarse en su mesa a la «persona violenta». Acto seguido ésta se levanta para marcharse y, sin mediar palabra alguna, el supuesto policía se abalanza sobre él lanzándolo sobre un congelador de hielo, zarandeando de manera violenta tanto a la «persona violenta» como al congelador... En esos momentos se personaron en la puerta de entrada del bar dos agentes de la policia municipal de uniforme, que posteriormente se hicieron cargo de la «persona violenta».
La mentira siempre dura hasta que la verdad no llega.