Cuando se habla en público de un determinado trabajo, del que no se conocen en profundidad sus detalles, por ejemplo el sector del taxi, lo mejor que puede hacerse es: primero, informarse de cómo se trabaja y cómo son sus avatares, segundo, trabajar en él unos meses y luego, posteriormente, cuando ya se tiene una experiencia adquirida, se podrá hablar de si se gana tal cantidad o tal otra y de cómo funciona.
Pero, cuando se dan las circunstancias de que uno «no sabe» de qué está hablando o «le han contado que según cálculos …», lo más prudente y sensato es no pronunciarse, no como hacen algunos políticos.
Cuando hablamos de ingresos, normalmente, se entiende cantidad limpia de gastos, pero lo cierto es que los pretendidos treinta mil euros de agosto no lo son, hay que tener en cuenta el gasto diario de combustible, las posibles averías, seguros, tanto del vehículo como de sus conductores, nóminas, impuestos, contribuciones, etc. y solucionar cualquier otra incidencia que se pueda originar, sea del tipo que sea, por ejemplo el factor tráfico: colas, atascos, etc.
Aunque principalmente en la época estival es cuando se tienen los ingresos, no todas las paradas de la isla de Ibiza ganan por igual. En la de Vila, dado que es la que más trabaja, quizá se llegue a los citados treinta mil euros; a mí permítanme dudarlo, pero en el resto… Citemos algunas: en las de Sant Joan, Santa Eulària o Sant Antoni ya pueden estar contentos si consiguen facturar veinticinco mil euros, por ejemplo, en agosto. Luego tendrán que prever y descontar los gastos expuestos en el párrafo anterior.
Por otro lado, está muy bien, también, que se empiece a coger sentido de la realidad, es decir, darse cuenta de que hacen falta más licencias y, así, entre esto y mantener la vigilancia para que se cumplan las normas, podría ser una vía más para dar finiquito a los taxi ´pirata´.
Pero hay otra cosa que, creo, a las instituciones se les escapa y es que algunos establecimientos de alojamiento turístico tienen sus propios contactos con estos taxis ´pirata´. Entonces, ¿por qué no se controla, desde quien corresponda, bien ayuntamientos o bien Consell, que todos esos negocios, cuando necesitan un transporte, lo hagan por la vía reglamentaria, es decir, llamando a la parada de taxis más cercana y no a un ´amigo´ que cobrará más caro y encima hace competencia desleal a los vehículos que lo tienen todo en regla y pagan sus impuestos?
Esa sería, también, una buena manera de ayudar a los taxis en sus ganancias y, de esta manera, se podrían otorgar más licencias fijas, con lo cual, además, subirían los ingresos por contribución de todos los ayuntamientos al tener más vehículos trabajando.