Esta es una historia que le puede pasar a cualquier ciudadano en estas típicas fechas de tantas compras anticipadas. El pasado sábado día 12 nos dedicamos a comprar en una conocida tienda de juguetes y cestas navideñas, juguetes para nuestros sobrinos a raiz de los días que se avecinan. Uno de los artículos fue un balón de fútbol que, al día siguiente, estaba deshinchado, por lo que el lunes fuimos a cambiarlo y se guardó para que no se descubriese antes de tiempo. Pero cuál fue nuestra sorpresa el viernes al comprobar que este nuevo balón también estaba deshinchado.
Por lo que el día 19 volvimos a la misma tienda y pedimos un nuevo cambio y lo primero que nos dice la dependienta es que no lo va a cambiar nuevamente, ya que hace una semana desde la compra. (Sorpresa la nuestra, ya que en el tícket de compra se indica que hay de plazo 15 días para cambios). Y nos dice también que quién le asegura a ella que no ha sido usado y lo hemos pinchado nosotros... (Cuando se puede comprobar claramente que el balón está sin estrenar, con lo que nos sentimos ofendidos por esta insinuación de engaño).
Al solicitar una hoja de reclamaciones para indicar nuestra queja nos informan que en ese momento no disponen de ellas y que debemos pasar nuevamente el lunes si queremos hacer este trámite, siendo obligación de cualquier comercio disponer en todo momento de dichas hojas a disposición del publico. Al ver que pedíamos este derecho, cambian su actitud y deciden cambiar el balón (sin ser pedido por nosotros) a lo cual les respondemos que ya no queremos el artículo, sólo queremos ejercer nuestro derecho a quejarnos por el trato recibido, con lo que se quedan con el balón devuelto y el dinero pagado por él.
Sirva la presente para que a ningún otro cliente de este conocido establecimiento le pase lo mismo.