El viernes pasado revivimos una situación muy caótica en el colegio de Can Coix. Se celebraba la Fiesta del Cordero, una de las más importantes de la comunidad musulmana, y con este motivo celebraban una ceremonia en el polideportivo Sa Pedrera, al lado del colegio.
El año pasado fue un caos terrible, debido a que la ceremonia empezaba a las 9, hora de entrada al colegio para todos los niños. Debido a la afluencia masiva de asistentes a este acto, la cola de coches para ir a Can Coix llegaba hasta la rotonda de la Cooperativa y muchos alumnos llegaron media hora tarde al colegio y muchos padres llegaron tarde a sus trabajos.
Por este motivo desde la Asociación de Padres y Madres de Alumnos de Can Coix nos pusimos en contacto con el Ayuntamiento de Sant Antoni para intentar encontrar una solución y que esto no volviese a suceder. En el Ayuntamiento nos aseguraron que no nos preocupásemos y que además la próxima fiesta no la celebrarían en Sant Antoni. Sin embargo, sin previo aviso, el viernes, cuando llegamos al colegio, nos encontramos que por todos lados había fieles musulmanes vestidos de fiesta que salían del polideportivo y de la zona con sus coches y andando por todo el camino de acceso a Can Coix. Además nos dejaron sin poder salir a los que pudimos acceder al aparcamiento que utilizamos habitualmente, ya que a la hora de salir, en lo alto del camino se apostaron unos señores que nos impedían el paso e iban cediéndoselo a las demás personas qué salían de Sa Pedrera. Así, hasta las 9,30 no pudimos salir del colegio, lo que provocó muchos nervios e impotencia entre los padres, que no podíamos hacer nada más que aguantar aquel atasco y ver pasar a los que se iban de fiesta mientras muchos de nosotros llegábamos tarde al trabajo.
Desde aquí queremos reclamar al Ayuntamiento de Sant Antoni, que es el qué les da el permiso para hacer esta fiesta en zona escolar, que se dignen a tener en cuenta que esta celebración provoca muchísimas molestias en la comunidad escolar y que si no lo pueden organizar en ningún otro sitio, que por lo menos no lo vuelvan a hacer en el horario de entrada al colegio.