Según he podido leer en este Diario, Consell y Ayuntamiento de Sant Joan quieren realizar más actuaciones en es Culleram. La primera pifiada la empezaron los arqueólogos de aquella época dinamitando la entrada principal. La segunda, cuando Joan Marí Tur era delegado de Cultura, con la pavimentación del exterior, sepultando definitivamente la gran piedra en donde se realizaban los sacrificios. La tercera estuvo bien: cuando Fanny Tur estaba en la conselleria de Cultura se consolidó la cueva; lo malo fue cuando los trabajadores echaron escombros, basura e incluso palés torrente abajo. Yo mismo lo denuncié. La cuarta y la peor fue cuando se puso el generador para iluminar la cueva con cuatro bombillas, un generador que, aparte de haber costado una fortuna por su traslado en helicóptero, provoca ruido y olores a combustible.
La última actuación no está mal, con sus pasarelas de madera y cuerdas, aunque un poco elevadas. El futuro lo veo exagerado con la instalación de baños. Lo próximo qué será, ¿asfaltar el acceso, instalar un gran parking para autocares y colocar un chiringuito de souvenirs?
La única actuación buena, para mí, sería arreglar el sendero original respetando todo sus elementos y sustituir el ruidoso generador por algo más ecológico.
Y déjense de especular. La cueva está en un lugar idílico, no la conviertan en una especie de Lourdes a la fenicia. Tengan en cuenta que se encuentra dentro del Parque Natural de es Amunts, de un gran valor ecológico.
Estoy a favor de restaurar las cosas, no de modificarlas.