Ahora que tanto se habla de ahorrar energía y de actuaciones ecológicas, nuestros ayuntamientos deberían tener más control sobre el alumbrado público. En todas las poblaciones de Ibiza veo a menudo, en invierno, que las farolas están encendidas cuando ya luce el sol, y en verano es normal encontrarse también que el alumbrado se enciende cuando aún no ha anochecido.
No pasa siempre ni en las mismas calles, pero los temporizadores o los sistemas que tengan para regular el encendido y apagado fallan mucho y nos hacen gastar inútilmente mucho dinero que nos toca pagar a todos. Por favor, tengan un poco más de cuidado y un mejor mantenimiento.