Veo que el señor Mariano Planells echa de menos las masacres de toros en Ibiza. Casi no me puedo creer lo que he leído. Tal vez, al señor Planells, hablando de tradiciones, le gustaría que los padres españoles volvieran a elegir el marido de sus hijas. Me parece increíble que realmente uno puede llegar a pensar que eso de sacrificar animales va a fascinar a tanta gente como para animar el turismo en Ibiza.
¿Sería capaz el señor Mariano Planells de explicar por qué le resulta «divertida» tal matanza sin utilizar la palabra ´tradicion´?Lo dudo mucho. ¿Cómo se puede alguien divertir delante de un animal que se está muriendo de forma horrible a manos de una especie de payaso con pantalones de eunuco que quiere cortar orejas? Si no respeto los derechos de un animal, tampoco yo merezco ningún respeto.
Y realmente, ¿a quién le importa lo que hacen los franceses? Lo importante es saber que en Roma ya no hay gladiadores en la arena matando a tigres (y esto también era tradición). Se ve que algunos han aprendido algo.
Creo que este país es capaz de promocionar un turismo inteligente y sano que no esté gobernado por la testosterona, la adrenalina y la nefanda matanza de animales.