Soy una trabajadora del área sanitaria de Ibiza y Formentera. Durante 10 años he estado en el hospitdal como técnico en cuidados de enfermería, realizando técnicas y cuidados a los usuarios de la salidad. Nunca he tenido un problema de comunicación ni de entendimiento con ellos. Y de repente salen oposiciones al Ib-Salut para todos los profesionales y, cómo no, tenemos que saber el nivel de catalán correspondiente. Pero no todos somos iguales ante los tribuales; mientras la Constitución te garantiza el derecho de todos los españoles a ser tratados en igualdad de condiciones, valorando mérito y capacidad, el Tribunal Superior de Justicia de Baleares ha fallado a favor de facultativos y enfermeros y les da una moratoria de tres años, discriminando a mi colectivo, a celeadores, fisioterapeutas, auxiliares administrativos y resto de personal, que tenemos que presentar el certificado (la discriminación intolerable nace en cuanto para unos es requisito y para otros, no, careciendo de justificación objetiva y razonable. Y me gustaría dejar claro que no estoy en contra de la normalización lingüística, sino de las formas utilizadas.