Quisiera recordar que el principal argumento que se esgrimió para ganar las últimas elecciones fue la defensa del territorio. Quisiera recordar que desde que se decidió ampliar el puerto, Eivissa pel Canvi (ExC) ha defendido el proyecto menos agresivo, un proyecto alternativo que sus socios de gobierno se negaron a tener en cuenta. Estos, en cambio, impusieron el de la Autoridad Portuaria, un desmesurado proyecto de ampliación que alguna alcaldesa se ha atrevido incluso a decir que mejorará el entorno.
Josep Maria López Garí, el portavoz de ExC, es ahora tachado de incoherente y desleal por sus críticas ante la Unesco de este proyecto. Se le acusa de desleal e incoherente por seguir defendiendo el proyecto más sostenible, por anteponer la protección del patrimonio a las instituciones. Para eso se supone que está la conselleria de Patrimonio, para protegerlo, no para mermarlo en pos de avances económicos.
La verdad es que no sé dónde está su deslealtad, y me pregunto si no serán las propias instituciones las que dejaron de ser leales a un electorado que esperaba de ellas una mayor protección del entorno.