IBIZA | L. F. A.
La pintora Marta Torrassa trabajó 16 años en París como maquilladora y todavía hoy aborda los rostros de sus mujeres con la delicadeza de una profesional que busca potenciar la belleza femenina. Sus cuadros de formato medio y grande se podrán ver desde el 30 de julio hasta el 14 de agosto en la galería Atzaró.
«Mis pinturas tienen mucho color y sensualidad pero con una pincelada naif e incluso kitsch», explica la artista, que agradece a su madre, también pintora, que la llevase desde niña a todas las exposiciones que podía. «Soy autodidacta pero estudié publicidad y eso me ha dado una base gráfica muy sólida», reflexiona.
«En la exposición no hay un tema único. Muestro diferentes situaciones en distintos contextos», añade. Así, las mujeres rodeadas por una selva exuberante pasan a estar en interiores y lo moderno se mezcla con lo antiguo en otras piezas. Los animales son otro tema recurrente y seña de identidad de los cuadros de Torrassa, pero aquí tampoco hay una sola línea de trabajo ya que tanto representa un tigre como a un niño andino a lomos de un burro.