IBIZA | REDACCIÓN
Dos monólogos de Víctor Català (pseudónimo de Caterina Albert) permiten a las actrices Emma Villarasau y Àngels Gonyalons ponerse en la piel de dos personajes nada convencionales. Por una parte, Vilarasau es ´La infanticida´, una joven campesina que habla desde un manicomio, donde la han encerrado después de matar a su hija recién nacida. La criatura es fruto de sus amores desenfrenados con un joven de la burguesía catalana. Toma la decisión de acabar con la vida de la recién nacida, atemorizada por las amenazas de su padre. La actriz ha recibido el premio Crítica Teatral de Barcelona por esta obra.
En la piel de ´Germana Pau´ está la actriz Àngels Gonyalons, a la que vemos en escena ocupándose de un hombre muy enfermo (interpretado por Oriol Ruiz). Poco a poco se va descubriendo que la monja conoce al hombre de antes de hacerse religiosa, y, a partir de ese momento, los acontecimientos se precipitan hasta un final totalmente inesperado.
Ambos monólogos son un fiel reflejo del estilo y los contenidos que caracterizan la obra de Caterina Albert, escritora catalana de finales del siglo XIX y primera mitad del XX. La autora se crió en una familia rural y la influencia del ambiente del campo se refleja en sus personajes de mujeres campesinas en lucha constante contra los obstáculos que les impedían salir adelante en una sociedad fuertemente patriarcal.
La obra ha sido dirigida por Josep Maria Mestres y cuenta con muy buenas críticas.