IBIZA | REDACCIÓN
La programación de ´Un hivern a Ibiza´ permite este viernes asistir de forma gratuita a la representación de ´Climàtic´, un espectáculo multidisciplinar creado por el músico mallorquín Miquel Àngel Aguiló en el que se combinan danza, vídeo y la música en directo compuesta por él.
´Climàtic´, que se estrenó en octubre de 2008 en el Teatre Principal de Palma, es una creación original que, según los organizadores, pretende ofrecer «una visión crítica sobre la acción del hombre y su ignorante arrogancia ante la naturaleza». Entre los intérpretes de esta propuesta está la bailarina ibicenca Mabel Ribas. La escenografía y la dirección escénica son responsabilidad de Joan Fullana, mientras que la imagen es obra de Tuyi Ortas. Ribas está acompañada en escena por el cantaor Sebastián Román y por un cuarteto de músicos: el propio Miquel Àngel Aguiló (violoncelo), Xisco Aguiló (contrabajo), Cati Roig (flauta) y Alfredo Ardanaz (violín). El espectáculo incluye también el sonido grabado del Studium Cor de Cambra, dirigido por Carles Ponseti.
El autor califica ´Climàtic´ como un «grito discreto que invita a la reflexión sobre el daño irreparable que causamos a las aguas, al mundo vegetal y al entorno en general».
La de Ibiza es la tercera representación de ´Climàtic´ que, al ser una producción del Teatre Principal de Palma, únicamente se ha puesto en escena en dos ocasiones en este espacio. Después de Ibiza, el equipo de ´Climàtic´ espera poder mostrar su trabajo en Bruselas.
Con este espectáculo, que dura poco más de una hora, la ibicenca vuelve a actuar en Ibiza, donde no bailaba desde hace años, cuando participó en un espectáculo de su anterior compañía, Ciutat Dansa. Ribas, que es profesora de danza clásica en el Conservatorio de Palma, elogia las composiciones de Aguiló y asegura que las diferentes partes del espectáculo tienen ritmos independientes: «Participo en el primer movimiento, que corresponde al agua y es envolvente y muy relajante. También el crecimiento vegetal es lento, como el inicio del desierto, que acaba sin embargo con un ritmo frenético. Pero la parte más estresante es la que corresponde a la contaminación y al irritante sonido del tráfico», afirma.